Grandvalira pone a prueba los protocolos de emergencia en la pista Áliga antes de la Copa del Mundo de esquí alpino
La pista Àliga del sector El Tarter de Grandvalira ha acogido este jueves un simulacro de evacuación por accidente con el objetivo de poner a prueba el dispositivo de emergencias de cara a la Copa del Mundo femenina de esquí alpino de velocidad, que tendrá lugar del 25 de febrero al 1 de marzo.
El ejercicio ha contado con la participación de una decena de profesionales de los diferentes equipos especializados, aunque durante la competición el protocolo de emergencia movilizará a cerca de 30 personas. Entre los efectivos implicados estarán los servicios médicos de pistas, pisteros, el SUM, Protección Civil y el equipo del helicóptero medicalizado, todos ellos coordinados por la responsable del dispositivo, Laura Sánchez, el director de carrera, Santi López, y la subjefa de pisteros, Bibi Griera.
El simulacro se ha desarrollado en la parte baja de la pista, concretamente en la zona conocida como Il Curvone, uno de los tramos más exigentes del recorrido tanto en la disciplina de descenso como en la de supergigante. Tal como establece el protocolo, los primeros en intervenir ante un posible accidente son los pisteros, que valoran la situación y determinan si es necesario activar los equipos médicos, formados por un médico y un enfermero. Posteriormente, el equipo sanitario decide el sistema de evacuación más adecuado según la gravedad del caso, ya sea por pista hasta el centro médico de El Tarter o bien hasta el punto de aterrizaje del helicóptero, situado en el aparcamiento del sector. En situaciones de mayor gravedad, el traslado se realiza en helicóptero hasta el Hospital Nostra Senyora de Meritxell.
El operativo se ha ejecutado con éxito y ha permitido evacuar al esquiador en un tiempo aproximado de 20 minutos. A este tiempo habría que añadir seis minutos más para el traslado hasta el hospital. En total, desde la primera intervención en pista hasta la llegada al centro hospitalario, el tiempo sería de 26 minutos, unos registros que se ajustan a los criterios establecidos por la Federación Internacional de Esquí.
El director de carrera, Santi López, ha destacado que este tipo de ejercicios “son fundamentales para revisar y validar todos los procedimientos, así como para detectar posibles puntos de mejora de cara a una situación real, garantizando la mejor asistencia posible al esquiador”. Por su parte, la responsable del dispositivo, Laura Sánchez, ha subrayado que “estos simulacros permiten activar a los equipos, ponerlos a prueba y reforzar la coordinación para que la evacuación se lleve a cabo de manera rápida y eficiente”.
Dispositivo de seguridad liderado por Protección Civil
El equipo médico de pistas forma parte de un amplio operativo de seguridad previsto para el evento. Por un lado, voluntarios de la Cruz Roja atenderán cualquier necesidad sanitaria del público y de las personas que ocuparán las gradas. Paralelamente, en el exterior de las pistas se activará un dispositivo de Protección Civil que coordinará los diferentes recursos para asegurar la seguridad vial y ciudadana, así como el correcto funcionamiento de los accesos y los aparcamientos. En este operativo participarán efectivos de la Policía, de los Bomberos, de los Banders, del área de Conservación y Explotación de Carreteras (COEX), del Servicio de Circulación comunal y personal de seguridad privada.

